En los últimos años se ha producido un aumento de las perforaciones en alta mar, tanto de petróleo crudo como de gas natural. Las nuevas tecnologías, el creciente apetito mundial por fuentes de combustible alternativas y consideraciones políticas han impulsado este movimiento. Zonas que nunca se habían considerado fuentes de energía se utilizan ahora por sus recursos naturales.
En consecuencia, y en consonancia con la oleada, muchos inversores consideran que invertir en proyectos energéticos tiene potencial para obtener grandes rendimientos. Los inversores pueden estar observando esto tanto a nivel macroeconómico como microeconómico. Los inversores particulares pueden estar buscando poner su dinero en proyectos a pequeña escala y los inversores institucionales, como los fondos de cobertura y los fondos de inversión, están financiando estos proyectos con miles de millones de dólares.
Estas oportunidades de inversión no se limitan a las perforaciones marinas en el Golfo de México; los inversores están considerando oportunidades de inversión en lugares como el Ártico y el Mar Mediterráneo.
Tenga en cuenta que, además de los riesgos asociados a cualquier forma de inversión, la inversión marítima en proyectos de perforación mar adentro conlleva un riesgo adicional. Antes de invertir, consulte con un abogado experto para comprender las ramificaciones jurídicas de invertir en proyectos internacionales de perforación energética.
El Comité de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, o UNCLOS, entró en vigor en 1994. Cuenta con 164 naciones miembros que firmaron y ratificaron el tratado UNCLOS. Según la CNUDM, los soberanos tienen derechos sobre los minerales marítimos situados a 200 millas náuticas de la costa de ese soberano.
En caso de litigio, lo que es probable si se tienen en cuenta los intereses superpuestos y contrapuestos que existen en los minerales a 200 millas de la costa, la CNUDM establece que dichos litigios se resolverán de dos maneras:
- Los países en desacuerdo trazan una línea equidistante entre ellos, que se convertirá en la frontera de facto para los minerales náuticos. Francia e Inglaterra tienen un acuerdo de este tipo en el estrecho de Dover.
- Trazar una línea equidistante y luego negociar ajustes para lograr un resultado justo. Rusia y Noruega tienen un acuerdo de este tipo cuando buscan petróleo y gas.
Si las partes no consiguen ponerse de acuerdo, suelen acudir a un tribunal supervisado por un organismo mundial. En el tribunal, éste debe aplicar una "prueba de desproporcionalidad", que consiste en que la reclamación de un país sobre una zona es desproporcionada en relación con su litoral.
Desde el punto de vista del inversor, esta configuración plantea varios problemas:
- La naturaleza de los litigios puede causar graves interrupciones en cualquier proyecto offshore;
- Estas interrupciones pueden ser costosas;
- Elevado coste de litigar estas disputas;
- Posibilidad de soberanos en los que uno de ellos no forma parte del tratado UNCLOS, lo que hace que estas técnicas de resolución de disputas sean irrelevantes.
Actualmente, Israel y Líbano se disputan yacimientos de gas natural en el Mediterráneo. Israel no es signatario de UNCLOS, por lo que, según el derecho internacional, no está obligado por el protocolo de resolución de disputas de UNLCOS. Por lo tanto, la resolución de disputas será difícil.
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